¿5 Razones para no comprar césped artificial usado?. En nuestro día a día estamos acostumbrados a comprar todo tipo de objetos de segunda mano: coches, ordenadores, móviles, herramientas, muebles, ropa, libros… Y puede que a menudo nos den un buen resultado (por eso los compramos) además de ahorrarnos un dinerillo. Sin embargo, en el mundo del césped artificial, lo barato suele salir muy caro. Es comprensible que, buscando una opción más económica y rentable, algunas personas consideren la opción de comprar césped artificial de segunda mano. Pero desde ARMON® te lo desaconsejamos rotundamente: comprar césped artificial usado no es una buena idea. En absoluto.
No sólo es una mala inversión a la larga, también te va a generar numerosas complicaciones y problemas desde el primer momento; e incluso puede llegar a ser un peligro para los niños pequeños y las mascotas, entre otras razones porque pueden llegar a meterse en la boca fibras deshilachadas, que aparecen en el césped de segunda mano con el tiempo y el desgaste. En este artículo, los expertos de ARMON® te explican las cinco razones para no comprar césped artificial usadora, y qué riesgos implica para tu inversión, tu comodidad, tu familia y el aspecto de tu jardín.
Razones para no comprar césped artificial usado: 1. Desgaste y deterioro: el enemigo silencioso
El césped artificial tiene una vida útil limitada. Aunque puede durar muchos años si es de calidad y está bien cuidado (más de 20 en el caso de ARMON®), con el tiempo va perdiendo color y densidad; se aplasta, se desgasta, aparecen calvas, se deterioran las fibras; puede que incluso la base esté deformada. Un césped de segunda mano ya ha pasado por toda una vida: ha sufrido miles de horas de sol, muchos litros de lluvia, incontables horas de frío intenso y de calor extremo, inundaciones, humedad…; además de fiestas y juegos, millones de pisadas, el peso de los muebles de jardín, el cloro de la piscina, excrementos de mascota…
Lo dicho, una larga y bien aprovechada vida, que además no sabemos de dónde procede o si ha tenido un mantenimiento adecuado. Y todo eso afecta directamente a su apariencia y funcionalidad. Más aún si la procedencia del césped artificial usado viene de un parque público o de una guardería. Imagina el nivel de desgaste.
Resultado: acabas instalando un producto que ya no está en condiciones óptimas y que no podrás recuperar por muy bien que lo intentes cuidar. Un césped artificial que nuevo puede durarte más de 20 años y que usado tendrás que reemplazar mucho antes de lo que imaginas.
2. Instalación más complicada (y costosa)
Otra de las razones para no comprar césped artificial usado es que retirar o desinstalar una superficie de césped artificial no es nada sencillo. No consiste en levantarlo por una esquina e ir tirando de él, como si fuera un envoltorio. Es algo más complicado, sobre todo si lo que se pretende es reutilizarlo. De hecho, en muchos casos el césped se daña al levantarlo, especialmente si fue instalado con cola, banda de unión autoadhesiva o clavos. Esto provoca cortes irregulares, dobleces o zonas irrecuperables.
Además, al reutilizarlo, es realmente difícil (o más bien improbable) que las piezas lleguen a encajar entre sí o con tu superficie. Ya sea por la dirección o el desgaste de las fibras, o por el tamaño y forma de los paños. Dicho de otra forma: hay que hacer encaje de bolillos, y de todas formas se va a notar.
Todo ello complica la instalación, que puede requerir más trabajo del previsto y, en algunos casos, más gasto en mano de obra o materiales para corregir imperfecciones.
3. Higiene y olores desagradables
En su vida anterior, el césped artificial usado puede haber acumulado suciedad, humedad, moho, bacterias, pelos de mascotas o incluso restos de orina. Aunque se limpie a conciencia, no hay garantía de que quede completamente limpio e higiénico cuando llega a su nuevo propietario.
Y es que en realidad no sabemos nada del césped artificial que vamos a instalar en nuestro jardín o terraza, sobre el que vamos a tumbarnos en verano o van a jugar descalzos nuestros hijos. No sabemos de dónde procede, qué uso se le ha dado previamente, ni durante cuánto tiempo; o las propiedades y características que tiene el producto. Y por supuesto tampoco contamos con las garantías mínimas del fabricante.
Imagínatelo en tu jardín, tu terraza o la zona infantil de tu comunidad. ¿No crees que puede llegar a representar un problema serio de salud?. Es, por tanto, otra de las razones para no comprar césped artificial usado.
4. Pérdida de garantía y soporte
Cuando compras césped artificial nuevo, sea de la marca que sea, disfrutas de la garantía del fabricante durante años y también del instalador. Si hay un defecto de fábrica o un problema inesperado, tienes respaldo y soporte. Estás cubierto, en una palabra.
En cambio, otra de las razones para no comprar césped artificial usado es que, con éste, pierdes cualquier garantía del fabricante o derecho a reclamar. Porque ese césped ya no es el del fabricante; ya no tiene su calidad de origen, sus características y propiedades, sus beneficios. Es un producto de origen desconocido. Puede que tengas suerte y no te salga mal del todo; pero, en cualquier caso, si surge cualquier problema estarás solo frente al gasto.
Y, por supuesto, la inversión pierde toda su rentabilidad. Es posible que te haya salido más barato, pero un césped artificial que dura unos pocos años frente a otro con más de 20 años de vida útil (y con todas sus propiedades, características, ventajas y garantías), pues no hay color.
5. Estética muy inferior
Aunque en las fotos del proveedor de segunda mano pueda parecer aceptable, no te engañes. El césped artificial usado suele tener colores desiguales, fibras deshilachadas o aplastadas y zonas más desgastadas que otras. Y eso se nota (¡vaya, si se nota!), especialmente si lo comparas con césped nuevo. Por mucho que lo cepilles, lo limpies, lo riegues o esparzas arena de sílice para levantar las fibras, su aspecto nunca podrá ser el del césped artificial nuevo, que sí puede mantenerse muchos años tan bonito como el primer día con unos cuidados mínimos.
Y es más, si estás invirtiendo en mejorar el aspecto de tu jardín o de tu terraza, no tiene mucho sentido colocar un césped artificial que ya viene viciado, envejecido, con años de uso encima.
Todas estas razones para no comprar césped artificial usado muestran que no es una buena idea.
Comprar césped artificial de segunda mano puede parecer un ahorro, una oportunidad, un chollo incluso, pero a la larga es una mala inversión. Estás comprando un producto desgastado, poco estético y poco higiénico, sin garantías y que seguramente tendrás que cambiar antes de lo previsto.
Nuestro consejo profesional: invierte en césped nuevo, de calidad, con garantías y asesoramiento personalizado. Tu jardín, tu bolsillo y tu tranquilidad lo agradecerán.
¿La mejor opción? Césped artificial ARMON®
Todos los modelos de ARMON® te ofrecen las máximas garantías y ventajas del mejor césped artificial.
Tienen un aspecto muy realista, perfecto para dar a tu jardín esa estética natural y atractiva que tanto te gusta. Su tacto suave y mullido, la densidad de sus fibras, su resistencia y su alta capacidad de recuperación lo hacen ideal para toda la familia y especialmente para los más pequeños de la casa.
Son resistentes al fuego, al cloro de la piscina, al frío y calor extremos y a los rayos UV. Y su elevada capacidad de drenaje es capaz de aguantar hasta 60 l/m2, por lo que no se encharca ni retiene la humedad.
Además, los modelos de césped artificial ARMON® son ecológicos, antialérgicos y antibacterias, se limpian muy fácilmente y mantienen un aspecto fresco, bonito y natural los 365 días del año… ¡durante veinte años! Una inversión más que rentable, porque además te ahorran un montón de gastos respecto al césped natural.
Ah, y tienen la garantía de una marca especializada que ha cumplido 20 años ofreciendo césped artificial de primera calidad para jardines, terrazas, piscinas, patios, zonas de juego, parques, urbanizaciones, campos de golf y de croquet… Lo que necesites.
Si las razones para no comprar césped artificial usado te han convencido y quieres comprobar por ti mismo las ventajas de los modelos de ARMON®, te enviamos un muestrario gratuito con todos nuestros modelos. Sólo tienes que pedirlo. Llámanos al 650 816 956 o escríbenos a info@armoncesped.com. Y si aún tienes dudas y sigues pensando que comprar césped artificial de segunda mano te sale a cuenta, te preparamos un presupuesto sin compromiso. Estaremos encantados de atenderte personalmente.



